
Creo que no fue hace mucho que escribí un post sobre las
promesas de año nuevo que hace un montón de gente y que al cabo de unas semanas,
incluso días, ya están en la
basura para que otra persona las recoja y las haga realidad. Obvio que nunca alcancé a publicar esa entrada porque, uno, no estaba del todo terminada y, dos, todo lo que me tomó
años escribir fue borrado en un acto algo impulsivo de mi parte. Y sí, digo años porque soy muy lenta escribiendo, lo admito, sobre todo cuando tengo muchas distracciones. Además, cuando hago un punto me gusta leer todo de nuevo para ver cómo va quedando, ya saben. Bueno, no vengo a hablar del ritmo con el que escribo sino a retomar el tema de las promesas.
No lo sé en realidad, no me pregunten de fechas, pero si no me equivoco esta semana ya es la tercera del año. Tiempo más que suficiente para que los más débiles agacharan sus cabecitas
de radio y se hayan dado por vencidos ante las dietas que creen no ser capaces de cumplir, por nombrar un ejemplo, porque sí, señores, una de tres promesas de año nuevo se abandona a la semana. Comprobado.
Ah, y tengo que decir que observar a ciertas personas mantener sus promesas intactas sólo por orgullo resulta un panorama digno de ver.
Yo, por otra parte, nunca hago promesas. No que yo recuerde. Bueno, el año pasado hice dos, pero no eran de año nuevo. Lo que pasa es que sé que soy súper irresponsable y desorganizada y que a menos que no quiera algo de verdad, de verdad, onda... con hartas ganas, no lo haré.
Más que promesas, creo que las cosas que me impongo son algo así como desafíos personales. Como el año pasado: pasar de
introvertida a
extrovertida. Toda una Roberto Carlos, con un millón de amigos y toda esa volá. Claro, eso nunca pasó, y aquí estoy, más introvertida que nunca. Igual nunca puse mucho esfuerzo para lograr ese cambio y no me quejo, de hecho, creo que empiezo a gustarme así tal como soy. Me caigo bien y voy a suponer que eso cuenta. Porque cuenta, ¿no?

.
(06:14)
♪:
pagan angel and a borrowed car, iron & wine <3.
Ultimamente sentarme a escribir
para el blog se hace un
trabajo 
. Es algo chistoso porque se supone que aquí es donde debería sentirme libre para hablar cualquier hueá que se me ocurra. Tampoco quiero venir a decir lo mucho que me gustaría que mi vida fuese más interesante o emocionante porque creo que eso es más aburrido aún, pero lo acabo de hacer sin querer
queriendo.
Mi vida está llena de cosas bien pequeñas que la mayoría de la gente debe considerar insignificantes. Pero después de todo, creo yo, son esas cosas las que más cuentan a la larga. Pero son muy
secretas para contarlas.
(21:43)
Varias personas (mentira, sólo dos) me dijeron que el fondo del blog se veía cortado y la mitad de la página era blanca. Intenté arreglarlo y cambié varias cosas del html, pero soy súper tonta y no pude encontrar el error (

), así que paré mi hueveo y cambié el lay. Sí, para mí esa solución es mucho más fácil.
¿No le gustó como quedó?
¡Otra cosa! Ya no hay comentarios porque en
haloscan son muy
hijos de puta y decidieron que ahora se debe
pagar por el servicio

. Sí, así nomás. Bu, zorras.
(19:56)